México. La compañía automotriz china BYD está negociando con el gobierno mexicano la ampliación de una exención arancelaria para la importación de vehículos eléctricos (VE) que concluyó el 30 de septiembre del 2024.
BYD, especializada en la fabricación de vehículos eléctricos, ha estado analizando durante meses la instalación de una planta en México y, en agosto, informó que había recibido incentivos de varios estados del país para realizar la inversión.
“Hemos tenido algunas conversaciones con la Secretaría de Economía, no solo sobre la ampliación del decreto, sino también sobre la inversión en una planta de manufactura que crearía más de 10.000 empleos en México”, dijo el director general de la firma en México, Jorge Vallejo.
El acercamiento con el gobierno federal busca explorar la posibilidad de que, a través de la inversión en una nueva planta, se puedan establecer condiciones para ampliar el decreto. “Estamos esperando la respuesta del gobierno”, agregó Vallejo.
La creciente presencia de BYD y otras compañías chinas en el mercado de VE en México ha generado recelo en Estados Unidos. Bajo presión estadounidense, las autoridades mexicanas frenaron este año los incentivos para automóviles de la nación asiática, como terrenos públicos de bajo costo y menores impuestos.
“El plazo del decreto que exime de aranceles a los vehículos eléctricos de importación, promulgado en septiembre de 2020, concluyó el lunes 30 de septiembre, un día antes de que la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, asumiera el cargo, sustituyendo a Andrés Manuel López Obrador.
“Estamos esperando que la nueva administración se pronuncie sobre el decreto el primero de octubre, y con base en eso podremos gestionar de manera más directa las condiciones para un anuncio de inversión y los beneficios que se otorgarían”, dijo Vallejo al diario.