La sostenibilidad se ha convertido en el eje central de la transformación de la industria automotriz, impactando a los fabricantes de vehículos y a actores de toda la cadena de suministro, especialmente a los autopartistas.
Por Laura Restrepo C.
En un contexto donde las regulaciones ambientales se endurecen y las expectativas de los consumidores hacia prácticas responsables crecen, las empresas del sector enfrentan el desafío de incorporar tecnologías y procesos que prioricen la electrificación, el ahorro de recursos y la optimización operativa.
La electrificación de los vehículos es la tendencia más visible en la industria automotriz. Empresas como Bosch, Denso y Magna International están liderando este cambio al desarrollar componentes críticos para vehículos eléctricos (EVs), incluyendo motores, baterías y sistemas de gestión térmica.
Bosch, por ejemplo, ha invertido significativamente en tecnologías de celdas de combustible de hidrógeno y sistemas de propulsión eléctrica, mientras que Denso se ha enfocado en mejorar la eficiencia y sostenibilidad de los sistemas de baterías. Estas iniciativas reducen las emisiones de gases de efecto invernadero y posicionan a los autopartistas como actores clave en la transición hacia una movilidad más limpia.
"Las empresas no deberían tener que elegir entre ser rentables y hacer lo mejor para el planeta. Si se elige el camino correcto, ambos objetivos van de la mano", explicó el Dr. Stefan Hartung, presidente de la junta directiva de Bosch.
Sin embargo, la electrificación también presenta retos importantes, como la obtención de materiales críticos (litio, cobalto y níquel) y el desarrollo de infraestructura de carga. Las empresas deben trabajar en soluciones innovadoras para superar estos obstáculos, incluyendo el reciclaje y la reutilización de componentes al final de su vida útil.
Magna International, por ejemplo, ha implementado tecnologías de manufactura avanzada para mejorar la eficiencia de sus líneas de producción. Esto incluye el uso de inteligencia artificial y big data para minimizar desperdicios y optimizar el uso de recursos. Además, muchas plantas de producción han integrado energías renovables en sus operaciones, lo que contribuye a reducir la huella de carbono del proceso de fabricación.
“La lucha contra el cambio climático está llevando a una transformación significativa en el sector de la movilidad. Magna se ha fijado ambiciosos objetivos de cero emisiones netas. Magna ha aprobado objetivos de reducción de emisiones basados en ciencia a corto y largo plazo con la iniciativa Science Based Targets (SBTi), y la SBTi ha verificado el objetivo de cero emisiones netas basado en ciencia de Magna para 2050”. Swamy Kotagiri, director ejecutivo de Magna International.
La adopción de prácticas de economía circular también es fundamental. Empresas como Bosch están liderando el reciclaje de baterías y componentes, cerrando el ciclo de vida de los productos y reduciendo la dependencia de materiales vírgenes.
El ahorro de energía y agua es otro pilar de la sostenibilidad en la industria automotriz. Muchas plantas de autopartes están adoptando tecnologías que permiten reducir el consumo de estos recursos esenciales.
Por ejemplo, ZF Friedrichshafen ha incorporado sistemas de recuperación de calor en sus instalaciones, lo que permite reutilizar energía en diferentes etapas de producción. Asimismo, el uso de tecnologías LED en las plantas ha reducido drásticamente el consumo energético en iluminación.
En cuanto al ahorro hídrico, las empresas están implementando sistemas de reciclaje de agua y tecnologías que minimizan su uso durante el procesamiento de componentes. Valeo, por ejemplo, ha reducido el consumo de agua en un 30 % en sus operaciones globales mediante la implementación de procesos más eficientes.
Un futuro prometedor, pero retador
Aunque los avances son significativos, los retos para los autopartistas siguen siendo considerables. Desde la inversión en nuevas tecnologías hasta la gestión de cadenas de suministro más sostenibles, las empresas necesitan adaptarse rápidamente a un entorno en constante cambio.
Sin embargo, el compromiso con la sostenibilidad no solo beneficia al medio ambiente, sino que también genera ventajas competitivas. Las empresas que lideren en electrificación, optimización de procesos y ahorro de recursos estarán mejor posicionadas para enfrentar las demandas del futuro.
La industria automotriz está en un punto de inflexión, y los autopartistas tienen la oportunidad de ser protagonistas en la creación de un sector más limpio, eficiente y responsable. La sostenibilidad ya no es una opción, es el camino a seguir.