Estados Unidos. El presidente Trump ha revelado recientemente sus planes para imponer aranceles significativos a las importaciones provenientes de México, Canadá y China a partir del 20 de enero de 2025.
A través de su cuenta en Truth Social, Trump anunció que impondría un arancel del 25 % a las importaciones de México y Canadá, y un 10 % adicional a las provenientes de China, como parte de su estrategia para frenar la inmigración ilegal y el tráfico de drogas.
Sin embargo, estas medidas comerciales podrían tener consecuencias graves para los consumidores y las empresas estadounidenses, según advirtieron los expertos en comercio y representantes de la industria del cuidado automotriz.
Auto Care Association, que agrupa a más de 500,000 empresas del sector de reparación y mantenimiento de vehículos, señaló que los aranceles propuestos podrían incrementar significativamente los precios de las piezas de repuesto y otros productos relacionados.
“Los aranceles no los pagan los países exportadores, sino que los costos adicionales se trasladan directamente a los consumidores estadounidenses, lo que podría llevar a aumentos en los precios de las reparaciones y el mantenimiento de vehículos, una carga aún más pesada en tiempos de alta inflación”, indicó la organización.
México y Canadá son socios comerciales clave para la industria automotriz de EE.UU., representando en conjunto el 58 % de las importaciones y el 76 % de las exportaciones de autopartes en 2023. Entre los productos más afectados por los aranceles se encuentran componentes cruciales como sistemas de frenos, motores de pistón, convertidores catalíticos y partes de suspensión, cuyo precio podría aumentar considerablemente debido a los nuevos gravámenes.
El precio de los convertidores catalíticos, por ejemplo, podría ver un aumento de hasta el 25 % debido a los aranceles adicionales. Con precios actuales que oscilan entre varios cientos y miles de dólares, los propietarios de vehículos estadounidenses se enfrentarían a costos significativamente mayores para realizar reparaciones esenciales.
El impacto no se limitaría solo a los consumidores. Las empresas, especialmente las pequeñas y medianas, también sentirían los efectos. Auto Care Association advirtió que las pequeñas empresas podrían enfrentar problemas de flujo de caja, retrasos en los pagos y una reducción de inventarios debido a los costos adicionales de los aranceles.
Además, las empresas deberán asumir el costo de los aranceles por adelantado, lo que podría desviar recursos financieros que de otro modo se utilizarían para nuevas inversiones y expansión.
El comercio entre EE. UU., México y Canadá es fundamental para la estabilidad de la industria automotriz estadounidense. El Tratado entre los tres países (T-MEC) ha ayudado a reducir las barreras comerciales, facilitando un flujo continuo de insumos intermedios y productos terminados a través de las fronteras.
Auto Care Association destacó que cualquier medida que perturbe esta cadena de suministro podría resultar en retrasos en las reparaciones y mantenimiento de vehículos, lo que pondría en riesgo la seguridad de los conductores.